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El diario ABC se hace eco de la venta en exclusiva del Pazo de Meirás por la inmobiliaria MiKeli


«Una inmobiliaria de casas de lujo vende el Pazo de Meirás por ocho millones de euros.

Los Franco confirman que ponen a la venta el inmueble ante la incapacidad de correr con sus gastos de mantenimiento.

Apenas una semana después de que se conociera que la familia Franco había mandado tasar el Pazo de Meirás para su venta, una web ya la ofrece «en exclusiva» dentro de los inmuebles en venta por un valor de ocho millones de euros. La inmobiliaria mikeli.es la anuncia, eso sí, con cierta parquedad de detalles: apenas se mencionan los 1.002 metros cuadrados de superficie, pero ninguna referencia al número de habitaciones, baños o de imágenes del interior del Pazo. De hecho, la web apenas ofrece una breve galería de fotografías del exterior del edificio.

Sin embargo, en otro de los apartados de la web, se muestra un vídeo que, aprovechando el sonido de un viejo NO-DO y sus imágenes en blanco y negro, sí exhibe escenas del actual estado del Pazo, permitiendo ver el interior de la capilla, el recibidor, la biblioteca, y alguna pequeña sala. Eso sí, no se muestran ni los grandes salones, ni los dormitorios ni la cocina o las dependencias del servicio. El vídeo está subtitulado al inglés, lo que permite inferir que la intención es explorar posibles compradores extranjeros.

La inmobiliaria lo oferta como «un recinto extraordinario y lleno de historia», y admite que poder gestionar su venta «supone un gran hito profesional».

Pazo de Meirás

Imposible de mantener

La decisión de vender el emblemático Pazo de Meirás, residencia de verano del dictador Francisco Franco, se debe a la incapacidad de sus herederos de asumir los costes de mantenimiento del inmueble, según indicó a este periódico su nieto Francis. Esta realidad, no obstante, no se ha traducido por el momento en una decisión unánime de los nietos respecto al futuro de Meirás, ya que dos de los siete hijos de Carmen Franco discrepaban con ponerlo a la venta. Mientras se consensuaba la postura final de los herederos, acordaron iniciar el proceso de tasación del Pazo, ya que inicialmente no se tenía precio para su salida a la venta.

El anuncio de la futura venta del Pazo se produce en un momento delicado para los Franco, después de que el año pasado las administraciones públicas gallegas abrieran varios frentes para dilucidar si la donación que dio pie a la adquisición de su propiedad fue o no legal. Xunta, Diputación de La Coruña y una treintena de ayuntamientos estudian si existieron «vicios de nulidad» en las aportaciones que ciudadanos y consistorios coruñeses realizaron en 1938 y que permitieron a una junta de notables de la ciudad comprar el inmueble a los herederos de Emilia Pardo Bazán.

Quienes decidan hacerse con Meirás deberán saber, eso sí, que su catalogación como Bien de Interés Cultural impone una serie de obligaciones, entre ellas la de abrir al público el Pazo cuatro veces al mes. De hecho, la gestión de las visitas fue uno de los detonantes de la campaña de la izquierda y el nacionalismo para revertir Meirás al dominio público, después de que Carmen Franco delegara esta cuestión en la Fundación Francisco Franco, cuyos responsables anunciaron que aprovecharían para ensalzar la figura del dictador.»

Con esta noticia, se hacían eco de la venta en exclusiva del Pazo de Meirás por la inmobiliaria Mikeli.